
Ángel que has mirado
el latido de este otoño
que se escondía
en la piel del atardecer desnudo
y en la rosa de los vientos.
Es ahora que crece
como enredadera
el temblor del dios del amor,
y besa el canela de mis mejillas
con la luz enamorada de junio.
Has llegado a alumbrar
el violeta de mis sueños,
y ahora nace el amor
presuroso, sonriente, dulce,
casi caricia de lluvia.
Ahora que habitas
en la isla de mi pecho,
soy alondra que te adora
y que va a volar
hacia la estrecha orilla de tu boca
para amarte siempre, amor...
siempre.
4 Garabatos:
Você sabia que a violeta é a flor da espiritualidade e está linda nos seus versos. Um abraço, Yayá.
¡El último parrafo, es sublime!
Por amor, ¿qué no seremos y haremos por amor?
la entrega total...ciega...honda...al enamoramiento, el único cauce del río del amor.
Un gran saludo
pero que lindo escribes contantaa sentimientos hablas del amor con máxima dulzura me quedo cerca de tu sentimiento un beso amor amor
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