09/06/11

Parpadea un dolor.



Aquí,
en estas huérfanas
flores de cassia
aún parpadea un dolor,
un minúsculo latido
de tus vírgenes suspiros.

La soledad amanece
en este grande y dulce silencio,
reviviendo divinos recuerdos.

Llueve
y llueve sobre el otoño inventado;
un otoño de marzo.

Y yo no sé,

-amor-

pero este campo
de azucenas y trigo
aún quiere colmarse de ti,
de tu primavera,
desnudarse en tus labios,
dormir en el cielo de tu pecho
y hacer florecer
credos y religiones
en el acantilado de tu cuerpo.

7 Garabatos:

Miguel Ángel de Móstoles dijo...

Y renacerá, porque si estas bellas palabras se las ha dedicado a alguien especial, entenderá.

enletrasarte dijo...

Delicado...con la melodía del inusitado dolor del amor.
Un saludo fraterno

Ipnauj dijo...

También ahí palpita todo el universo.

Un gran saludo.

Artes e escritas dijo...

A delicadeza dos campos de trigo em flor traduz o seu poema. Um abraço, Yayá.

Luis Antonio dijo...

En esa "religión" que se manifiesta en los dos últimos versos también creo...

Enhorabuena por todos esos galardones que has conseguido.

Saludos desde Barcelona

Maria dijo...

Bonita poesia, nostalgica, suave, encerrando ese deseo de volver a ser con quien se ama. Un gusto visitarte.

don vito andolina dijo...

Hola, precioso blog, bellas entradas le visten, un lujo, si te va la palabra elegida, la poesía, te invito al mio,será un placer,es
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, buen lunes, besos de agua...