31/05/11

Algún día.



Algún día,
alguna noche,
estaremos tú y yo,

-amor-

vistiendo a la ausencia
con recuerdos de otoño,
cuando la ciudad de los besos
nos habite en el alma dolida
y en los labios llenos de temblor.


Volveremos a recoger caracolas
en el mar desesperado,
volveremos a pintar atardeceres
con la sonrisa enamorada,
en el templo de nuestros ojos.

2 Garabatos:

Artes e escritas dijo...

Belíssimo, no outono se vive. Abraço, Yayá.

enletrasarte dijo...

Ausencias, almas dolidas, mares desesperados, es decir; hay una carga de melancolía impresionante, mas en todo caso un destino esperanzado desde el templo de la mirada.
Bello poema, un saludo desde Uruguay