
-Desnuda-
de tu rostro,
del temblor de tu mirada,
de la flor de tu amor,
la noche me abraza
con sus párpados de lluvia
para dormir boca abajo
y no saber de tu existencia.
Hay silencios
que anuncian otoño
en esta isla de nostalgias,
hay una amapola dormida
entre los cerros de El Cajas,
un halo de tu presencia,
con olor a noviembre
que aún susurra entre las rocas.
Hay tantos oleajes
que besan mejillas huérfanas.
Pero hay
un latido de amor en tu voz
que acaricia mis alas.
2 Garabatos:
Profundo! Haces que me duela y que me guste... hay un recuerdo que nadie ve, que desangra y aún así sigo vivo, hay silencios, hay otoño, hay lluvia y el color tan hermoso de una amapola que me besa a lo lejos, donde nadie nos ve.
Qué bueno que el poema llegue al alma del lector, para así poder transmitir tanto sentimiento y emoción.
Un abrazo fuerte, Fausto.
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